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Travesseiros, caña, napolitana, rellena de crema de almendra

Este año fuimos a Portugal, y uno de los lugares que visitamos fue Sintra, es una población metida dentro de la montaña en lo alto, hay un microclima que hace de Sintra un lugar encantador, con magia, en concreto fuimos a ver La Quinta da Regaleira, si vais con niños, o sin ellos, os lo pasaréis genial, son unos jardines lleno de pasadizos secretos excavados en la montaña, con una arquitectura muy poética y fantasmagórica, a mi me recordó a una mezcla entre el Parc Güell (pero la parte de atrás no la monumental turística) y el cuento de ‘Alicia en el País de la Maravillas’. Nos encantó a todos, fue super especial. Os dejo algunas imágenes de esta visita.

Después nos paseamos por el pueblecito, cuatro calles no más. Y fuimos a parar a la Piriquita, donde pudimos probar los famosos ‘travesseiros de Sintra’. Los hacen allí mismo, y nos los trajeron recién hechos, cuando los probamos no podíamos creer lo bueno que estaba aquel postre, tanto que me fui, rauda y veloz, a buscar dos más, porque ¡estaban deliciosos!

Así pues, una vez en Barcelona y con el libro de recetas portuguesas que me traje de Lisboa, me puse a investigar como reproducir lo que allí comí. Esta es mi propuesta, por supuesto no es lo mismo que la de la Piriquita, pero para mí es lo más cerca que puedo estar sin que me hayan dado la receta.

Espero que os guste!!

 

Ingredientes 4 o 6 cañas:
1 Plancha de hojaldre
50 g de Mantequilla
1 huevo
40 g azúcar
20 g almendra molida
½ cda. de té de Agua – ½ tbsp. water

Preparación:

  • En un bol batimos el huevo con el azúcar y la almendra. Añadimos la media cda de té de agua y removemos.
  • Colocamos la mezcla en un cazo al fuego. Removemos todo el tiempo hasta conseguir una textura de cremosa, como para untar. No ha de hervir porque si no cortaremos el huevo.
  • Reservamos la crema en la nevera, en un recipiente tapado con film a piel. Hasta que enfríe.
  • Estiramos la plancha de hojaldre para hacerla algo más fina. Cortamos en 4 o 6 partes iguales. Untamos el hojaldre con mantequilla deshecha. Sólo la parte central de cada porción. Los extremos los mojamos con agua con ayuda de un pincel suave.
  • En el centro de cada porción colocamos una o dos cucharadas de crema de almendra.
  • Cerramos el hojaldre en forma de tríptico. Doblamos primero un lado y sobre este el otro extremo. Colocamos en un placa con la unión hacia abajo.
  • Dejamos enfriando el hojaldre en la nevera, entre 30 – 60 minutos.
  • Calentamos el horno a 200 ºC.
  • Humedecemos el hojaldre con agua y espolvoreamos azúcar por encima. Horneamos a 175 ºC, hasta que esté dorado. 20 minutos.
  • Dejar enfriando sobre una rejilla. Están más buenos recién hechos, cuando están tibios.